la nostalgia: enemiga del olvido, amiga intima de la tristeza

Había una vez alguien que hacía de la oscuridad un camino de luz en la vida.

Sabía de cuentos mágicos e historias de risa y de miedo, sabía de magia blanca y de magia negra, sabía de tabaco, de cigarrillos, del destino de cada quien que tenía inseguridad por su suerte. Sabía sonreir bonito y podía ver con el alma y con las palabras. Leía la mente de quien entraba a la casa, leía el tono de la voz de quien le hablaba y los pasos de la gente viva o muerta que escuchaba. Daba abrazos cortos pero llenos de cariño, cantaba chistes y contaba canciones viejas de melodías que traían recuerdos, especialemente recuerdos de niñez, de la nostalgia de la adolescencia, de los dolores de la adultez y de quien siente llegar con los años menos vida y más historias.

Le gustaba la comida dulce dulce y salada salada, le gustaba dusfrutar del pescado con las manos, adoraba un helado a media tarde y se reía hablando sobre el placer de comer.

– No coma tanto tío… que está muy gordito

– Noooo si antes me he adelgazado ¿no ve? La vida está en la muela… ¡y que carajos!, de algo se tiene que morir uno y si nos morimos pues morimos llenos… morimos contentos.

Tenía muchos amigos, demasiado conocidos y una familia lejana. Pocos disfrutamos con el corazón su compañía, ya sea por la distancia o por pensar que la gente dura para siempre y que siempre habrá un “después lo voy a visitar”.

Ya no habrá mas de esas tardes. Ya no habrá mas un grito diciendo “Donde está mi tío?”… ya no más mamadera de gallo, ya no mas historias antiguas ni cuentos de guacas, entierros y encantamientos, ya no más cigarrillos mágicos que me dirán para donde voy… aunque nunca he tenido claro donde estoy.

La nostalgia es amiga íntima de la tristeza y me hace escribir estas cosas que ojalá no escribiera. No voy a llorar porque se que él está bien, está con un amor que nunca pudo dejar atrás. Allá lo está recibiendo otro angel que también algún día me recibirá a mi también.

Te quiero Tío Cayo… te lo dije muchas veces pero nunca serán suficientes.

2 thoughts on “la nostalgia: enemiga del olvido, amiga intima de la tristeza

  1. NENITA: Tu tienes la satisfacción del deber cumplido.- Poder acostarse a dormir con la conciencia tranquila, por todo el amor que diste, sin esperar nada a cambio; por tu generosidad.- A nosotros, nos quedó faltando…

    Hermano, donde estés, espíirtu libre, valiente, soñador… perdona mi falta de amor….

  2. Patojita, lo siento mucho! Te acompaño en tu pena!
    Es duro perder aun tio tan espacial y tan cercano! Un abrazo de solidaridad y seguramente tu tío estará disfrutando de un planeta mejor que este rodeado de sus amigos muertos, contando historias y cantando melodías!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s