Archivo de Octubre 2008|Página de archivo por mes

Cuando uno se acuesta a dormir

Cuando uno se acuesta a dormir y llega la hora de apoyar la cabeza en la almohada y dejar desparramar las ideas y la espalda, es cuando la mente pone la película de la noche y empiezan a circular por lo que debe ser la pantalla de los pensamientos, las imágenes y sonidos que denominamos sueños o pesadillas.

A veces, no se necesita esperar a la hora de dormir. A veces los sueños se vuelven realidad sin antes que los hayamos soñado… y las pesadillas también. No basta rezar el angel de la guarda antecito de acostarse, no. Es necesario pegarle su recordada por la mañana para que nos ayude a reconocer si estamos en un buen o mal sueño y poder despertar rápido en la noche o poder dormir rápido en el día… y así escapar de la realidad que no nos gusta.

A mi me gusta dormir y ultimamente duermo muy bien. En mis sueños por la noche aparecen estrellitas que alumbran el techo de mi alcoba y caritas felices que alumbran mis párpados cuando los cierro. en el Universo de estrellas que hay encima de mi cabeza, hay una estrellita por cada persona con la que sueño… así se espanta más fácil cualquier mal sueño. Tambien, en lo que debe ser la pantalla de proyección de mi cabeza, aparecen a media noche las caritas felices con las que sueño y que me hacen feliz. Esas mismas caritas viven en los sueños de día (esos días bonitos que parecen un sueño), esas personas que siempre tienen una estrellita desde mi corazón para que cuide sus sueños.

Cólon, el conquistador y la señorita poliquística

Si, está bien escrito: cólon (no Colón, es decir, Don Cristobal). Esta vez me ha ganado la batalla y me ha menguado a lo más ínfimo de un ser. Van más de 9 días de lucha de espádas en mi ovario derecho. Van más de 9 días que el señor Cólon anda medio berraco, iracundo, compungido, puto, es decir: irritado. Este no es un cuento muy agradable, pero fue lo único que se me ocurrió para ver si se aliviana un poco esta sensación de pesadez, de malparidez, de revuelto de congestión emocional, estomacal, colonística y además, ovárica… porque es que si por el cólon llueve por el ovario no escampa; y es que la señorita poliquística entró en depresión para llamar la atención de la suscrita y parece ser que ahora sí me va tocar pararle bolas. Han entrado en frente común, en conmoción interior (y vaya conmoción la que me causan) mis intestinos y mi sistema reproductor. Lamento escribir esto y más lamento las caras que han de hacer los que lo lean, pero necesitaba de todo corazón ayudar a destapar por algún lado esta situación.