BoSquEjanDomE


Yo Viernes
Junio 29, 2007, 12:31 pm
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Y heme aquí que he llegado!!! Justo después de mi amigo el agua-tibia Jueves. Justo antes de mi amiga perezosa Sábado. Regocijaos de mi presencia oh! mortales de múltiples tareas; animaos a econtraros en medio de mi noche a través de música, cuerpos y en unión fraterna con vuestro amigo conocido: Baco. OH!!! envidia de mis demás congéneres, soy yo el más deseado, el esperado, el mesías, el adorado. Pobre Lunes tan odiado, que amargura recorre por sus horas y sus minutos cargados de malas caras y bostezos. A menos claro, que le de por descocarse, alzarse la falda y dárselas de festivo! entonces la envidia es mía, pues es él por quien todos esperan y he aquí que me siento utilizado, como un medio nada más, para llegar a ese maldito día. Ni hablar del resto de mi familia! son todos unos mediocres, inespeciales (no se si esta palabra existe pero realmetne creo que transmite lo que debe transmitir), medios nada mas para que el pueblo llegue hasta mi. Abrazadme!! Sentidme!!! por soy corto y me escapo. Nos vemos en las horas que me gustan, nos vemos en medio de las noches, nos vemos con las lunas encima.

PD: necesito vacaciones, ya con este post creo que estoy enloqueciendo. 



Con la cabeza de color negro
Junio 29, 2007, 12:22 pm
Archivado en: Personario, musicario

A las 18:17 de hoy, mi cabeza solo producía temas de trabajo… ese punto es grave, por que no es precisamente estar concentrado, no. Es estar echando humo cerebral el cual requiere ventilarse con temas diferentes al menos cada dos horas (no se el de ustedes, pero mi cerebro si funciona así). Así que conecté los audifonos al odioso PC HP que me hace la vida mas difícil que fácil y al azar puse una canción. La sorpresa fue bastante agradable por que la canción que empezó a sonar fue la maravillosa “Someday over the rainbow” de Louis Armstrong. Fue maravilloso, sentí como las membranas cerebrales se relajaban y empezaban a dejar la coloración azul grisaceo para tomar unos tonos rosaditos saludables. Entendí entonces que mi cerebro sonreía.

Por lo anterior tengo dos recomendaciones. La primera es que, cuando sientan que su cabeza va a explotar y que la grapadora del lado pareciera ser la mejor opción para callar la cantidad de voces que revolotean en los pensamientos relacionados con problemas del trabajo o de la casa, tomen la música de su mayor complacencia, cierren los ojos y abran sus oidos. Dejen que todo salga por una oreja y que la música entre por la otra llenando los espacios negros que hay en la cabeza y desenredando esos nudos de problemas de color azúl grisaceo….



Con la musica de almohada
Junio 22, 2007, 9:20 am
Archivado en: Personario, musicario

Anoche, decidí recorrer los pasos musicales dejados atrás y que tanta cantaleta me han causado. Así que fuí hasta la sala, cogí la guitarra, la desperté de su sueño en esa cajita negra en la que duerme, acaricié su espaldita y la abracé. Cuando sentí que ella me correspondía en afecto, la acaricié otra vez, esta vez en las cuerdas… y para mi sorpresa, sonaba bonito.

Saqué de la cajita negra un libro con dedicatoría de julio de 2006 en donde había olvidado unas frases mágicas sobre la música. Mi padre escribió así: “cuando te sientas sola, canta! la musica nos mantendrá unidos a través de la distancia.” Mi sonrisa escondida desde hace días salió a asomarse por mi boca y una sensación de nerviosismo y nostalgia me conmovió el corazón. Recordé entonces las noches mágicas llenas de musica y canto en la sala de mi casa. Recordé mi mamá cantando con los ojos cerrados y con la mano en el pecho todas las canciones de Rocío Durcal, Juan Gabriel, Roberto Carlos y otros de su predilección; a mi papá tocando la guitarra, tratando de hacernos afinar con su famoso y siempre recordado mi-ma-me-mo-mu y tratando de alcanzar la emoción de mi mamá que siempre inicia a cantar antes que el “director” lo indique.

Pues entonces decidí hacer mi propia noche mágica. Me senté en la cama y abrí el librito. La primera canción que apareció fue “Amorcito Corazón”… traté de seguir las notas y sonaba parecido!!! Después pasé varias hoijas y apareció “Vengo decirle adios a los muchachos”, canción terriblemente triste y nada conveniente para los días de depresión (por favor nunca la canten mientras estén saliendo de una depre, creanme, no ayuda). Después la cosa mejoró porque las notas de “Piel Canela” fueron super fáciles!!! quien lo hubiera imaginado, eso ayudó a mi autoestima musical y por supuesto salté en la cama varias veces, cada vez que una nota sonaba en mi memoria muy parecida a la canción.

Al cabo de un buen rato, los dedo ardían. Pero seguí y encontré el tango que más me gusta en la vida “Volver” de C. Gardel (por supuesto, de quien mas va a ser). Y a voz en cuello lo canté (sin guitarra en la mayoría de la canción porque las notas fueron demasiado complejas) y creo que los vecinos también terminaron cantando. Así, paso la noche de anoche: musical, cantada, nostalgica, pero feliz.



Planeando en carretera destapada
Junio 1, 2007, 11:44 pm
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Hoy me di cuenta que tengo problemas para cerrar capítulos con final feliz. Hoy, mientras deambulaba por un centro comercial, sola, pensando en cómo y en qué momento dejé los sueños de la infancia y recordando cosas que dejé inconclusas, me di cuenta de la gran necesidad del orden mental.

A las 7:00 pm había un trancón salvaje. Pero afortunadamente logré llegar, una hora depués, al lanzamiento de la novela de un gran amigo, de mi amigo de 13 años que iba a escondidas a mi casa a llevarme chocolatinas y bom bom bunes. Hoy lo vi grande. Hoy lo vi con una sonrisa de realización que me alegra haber compartido. Aún no he leído todo el libro, pero mientras un taxi me traía a casa despues de haber fracasado en la búsqueda de una buena ubicación en el cine esta noche, leí casi 10 páginas. Es que el trancón proseguía. La verdad se ve inmensamente interesante, así que a los patojos y demás personas que les interese las novelas de misterio, “Espérame desnuda entre los alacranes” de Rubén Andrés Varona H. es una gran opción.

Retomando el tema de la vueltoniada por el centro comercial en condiciones de soledad (que por sorpresa me resultó desagradable) me di cuenta que la vida de muchos, como la mía, está llena de personajes conocidos-desconocidos. Es que realmente uno conoce mucha gente, pero el círculo de confianza se reduce con la edad. A los 12 años (a no ser que sea muy mierda) uno juega con todo el mundo, sale a montar bicicleta con medio barrio, juega Yermis, Escondidas, Lleva y ponchado con los de “la cuadra” y finalmente dice que tooodos son “mis amigos”. A eso de los 16 ya uno tiene unos más compinches que otros, confía mas en algunos y habla más mal de los otros. A los 18… bueno, a mis 18, el círculo de confianza se disminuyó al máximo entre circuitos, adminículos extraños que cortan la visión, libros, computadores y competencias.

No me arrepiento de nada. Solo que talvez debí haber cultivado más las amistades, en especial esas que sentía tan cercanas. Hoy me di cuenta que entre mas cerrado es eso que he denominado círculo de confianza, mas se depende emocionalmente de unos cuantos.

Tal vez en unos días ya no quiera haber escrito esto.