la salud insalubre

El colmo de un ingeniero en el sector salud es que se le inflame el codo, le duela un resto, esté rodeado de médicos, ninguno lo atiendan, trabaje en una EPS y lo manden a que lo revisen en una y finalmente… siga con su codito malo :(

Este sistema de salud de mierda me tiene jodida, aburrida e hinchada.

Desde el fondo de mi corazón para el mundo de la Economía…

Y dice: “Hay que suerte tan negra y tirana es la miaaaaaa… el haberte encontrado a mi paso una veeeeez… tan feliz y contenta que sin ti vivíaaaaa… cuando yo ni siquiera en tu nombre soñeeeee”

Seguiré leyendo sobre el mercado de consumo y el comportamiento del pobre consumidor…

tomando un licor que se llama conciencia

Estos dias vacacionales me han aportado tiempos de silencio y meditación. Por eso despues de haber tomado en cada respiro de meditación un brebaje extraño que alborota la conciencia, hoy publicamente ofrezco perdón a todos aquellos a quienes pude haber ofendido o maltratado por mi falta de criterio emocional y por mi inestibilidad innata. No es facil ser humano, es decir, ser “ser humano”. Pero el tiempo, la meditación y lo que podría ser la edad, me han llevado a escribir esta nota. He sido ejecutora y participe de muchas aventuras tom sawyescas que me dieron felicidad y aprendizaje, aunque a veces tambien, unas cuantas lagrimas, pero tal vez no me habia detenido tanto a pensar que no fui la única que aprendió o perdió en esas lides. Así que nuevamente, para bien o para mal, gracias o perdóne.

tengo la sensación…

… de que algo bueno va a pasar. Por donde o como o cuando… no tengo idea. Solo es esa sensación de que las cosas buenas están llegando. Ojalá sea ¿no? ¿A quién no le gusta recibir noticias o sorpresas agradables? Quisiera retroceder el tiempo y volver a cuando soñaba con vainas locas muy locas… como París, como volar, como escribir… tanta vaina que le pasa a uno por la cabeza cuando uno no tiene cosas reales en qué pensar. Ahora quisiera menos realidad… o al menos realidad de la que yo soñaba. Definitivamente la alegría y la emoción cada vez dura menos, es una ilusión. Esa pastilla efervecente que venden como “felicidad” cada vez viene mas pequeña y con efecto menos prolognado. La crisis ha tocado hasta a los productores de serotonina.

¿cómo vivir sin darnos cuenta?

Hace un rato estaba pensando en una tira cómica de Mafalda en la que sentadita en la sala de su casa (el living como le dice ella) empieza a escuchar malas noticias en la radio que surgen desde todos los rincones del mundo (especialmente sobre vietnam, en esa época). Ante la nube negra de onda corta que la rodea, ella, muy inteligentemente, prefiere apagar dicho transistor y voz seguida dice: “Lo siento… hoy quiero vivir sin darme cuenta”. Así sucede aguí hoy. Así sucede desde hace algunos días. Lo preocupante aquí es que mi nube negra no está afuera si no adentro, y esfumarla requiere más de una velita en la mitad del patio. ¿Cual será el sahumerio al que debo recurrir para que no se me moje más el corazón con ese aguacero interno tan berraco, que ya más diría yo, es una tormenta con tifón de grado 1?.  Esas nubecillas si solían aparecer, pero la de esta vez es categoría cumulus nimbus.

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